“ […] Un viaje en el tiempo, Francia, segunda mitad del siglo XVIII. La seda, los encajes, las flores, los pájaros, los corsés, las pelucas, las caras empolvadas… debajo de todo esto una piel humana desnuda, debajo de la piel el alma, el principio masculino, el principio femenino, negro, blanco y todos los matices de gris.
El viaje a través del tiempo, un bunker después de la guerra atómica en el siglo XXI, Madrid, España, trajes contemporáneos y debajo de ellos esa misma piel debajo de la piel el alma misteriosa y vulnerable, imperturbable durante siglos.
El viaje de los trajes a través de las épocas va quitando las diferentes capas, cambia el atuendo, cambia los personajes, el travestismo teatral, un proceso en el que los diferentes personajes toman su identidad de su propio traje. Destrucción y construcción del vestuario acontece en el escenario. Los vestidos de seda, los vestidos de flores, la piel humana como vestuario. Los trajes ilustran una época y, a su vez, llevan dentro de sí tiempos distintos, épocas diferentes. […]” ”
Angelina Atlagic
Diseñadora de vestuario de Barroco