“ […] Desde nuestras primeras conversaciones con el director Toma Pandur sabíamos que la obra y la música -como ocurre con la novela- transcienden el tiempo y el espacio en los que se desarrollan los acontecimientos. Toma ha conseguido esa sensación de intemporalidad con saltos narrativos y una escenografía poco ortodoxa -sitúa a los actores ataviados con suntuosas vestimentas barrocas entre las paredes de hormigón de un búnker. En cuanto a nosotros; en lugar de optar por lo evidente y componer música de reminiscencias barrocas, nos decidimos por combinar fragmentos barrocos con elementos pertenecientes a diferentes épocas y culturas. Un detenido examen de las piezas revela una amplia variedad de referencias: de Albinoni a Händel, de Sarasate a Saint-Saëns, de Khachaturian a Gorecki, de Vangelis a Sakamoto- trazando un arco que se extiende desde comienzos del siglo XVIII hasta nuestros días, lo que le da ese deseado toque de universalidad. Podemos detectar asimismo retazos de folklore en la interpretación especialmente en las piezas escritas para violín y violonchelo.
Hemos intentado evitar cualquier tipo de exuberancia con la que, comúnmente, se asocia el período barroco. El minimalismo conceptual de la obra -tres actores en un espacio pequeño y cerrado- difícilmente soportaría el virtuosismo y la opulencia del Barroco. También hemos intentado resaltar la duplicidad de los personajes creando una tensión entre los temas que ejecutan los solistas y el acompañamiento orquestal. Existe pues una ligera discordancia entre los acompañamientos y los temas. […] ”
Silence (Boris Benko)
Compositor de la música de Barroco