Un salón antes de la Revolución Francesa. La historia completa del mundo occidental en un refugio, la víspera del cataclismo del gran cambio. Fuera, el mundo se va cuarteando por las costuras que lo mantenían unido a lo largo de milenios; dentro, la seda se va agrietando a golpes de miedo y de belleza. Muy pronto nada volverá a ser lo mismo. El exterior y el interior se transformarán definitivamente en dos universos remotos, en tanto que la existencia humana se tornará en un viaje eterno en busca de un punto de encuentro. Pero en este particular momento, el exterior y el interior son, todavía, durante un breve periodo, uno y el mismo universo. Los tocadores de señoras y las ciudades hablan lenguajes mutuamente comprensibles. El mundo y el hogar son, aún, uno y el mismo lugar.
Muy pronto, la gente ya no será capaz de comunicarse con un mundo fuera del suyo propio y buscarán continuamente una posibilidad de coexistir, de aprender el lenguaje de la comunicación. La belleza quedará apresada en el espejo, incapaz de salir de él.
Una mentira atrevida ya nunca volverá a ser más sincera que la verdad. El salón/refugio tiembla ante el fragor del cambio que se aproxima. El miedo, el amor, la esperanza y la desesperación van a convertirse en un juego sin ganadores. El juego se ganará a sí mismo.
Las amistades peligrosas son el primer paso de un viaje a través de ese cambio. Las relaciones peligrosas de filosofía en un tocador de señoras convierten el ménage a trois en un cuarteto. Lo que se necesita es revisitar y ver con ojos nuevos todos esos viejos lugares que nos fueron tan familiares antaño. Mientras aguardamos a que todo esto suceda, el desesperado esfuerzo para preservar el mundo familiar que siempre hemos conocido se convierte en un juego elegante y sangriento de belleza y crueldad.
Tomaz Pandur
Director de Barroco